jueves, 3 de marzo de 2011

Nosotras que nos creíamos diferentes

(extractos)

Nosotras que nos creíamos diferentes
Por Marcela Morales (m)

Nosotras que nos creíamos diferentes. Nosotras que escuchábamos a Tori Amos y Fiona Apple por las noches. Nosotras que teníamos conversaciones interminables en las noches del verano del 2000/2001. Nosotras que veíamos a la demás gente como rara y nos reíamos de sus comportamientos. Nosotras que preferíamos estar encerradas en la pieza conversando mientras los demás familiares compartían y se reían al unísono.



Nosotras, que teníamos que soportar las burlas de nuestros primos porque “nos íbamos en la volá” o porque no entendían simplemente lo que hablábamos. Nosotras, cuando íbamos en 3º medio y en los recreos leíamos “Los Diálogos de Platón”, mientras las otras leían la “Miss 17” o cualquier otra tontera.



Nosotras que nos creíamos distintas y éramos las “impopulares”, las que nunca pudieron tener un pololeo de colegio y eso dolía, pero alegraba al mismo tiempo porque nos hacía diferentes a las demás. Nosotras, las que eran bonitas, pero raras. Nosotras que nos reíamos solas caminando por la calle y los peatones nos miraban serios.



Nosotras, esas mismas adolescentes que se cansaban de la sociedad. Las que soñaban con vivir en otro país u otro mundo. Las que soñaban despiertas en la clase, en la micro, en la calle. Nosotras, las que nadie daba un peso por nosotras, las que siempre eran ignoradas en los almuerzos familiares por hablar “tanta tontera”. Nosotras que pensaron que éramos lesbianas.



Nosotras que teníamos tanto en común, como por ejemplo empezar una conversación con alguien y no tener respuesta. O hacer comentarios que nadie entendió. Nosotras las inconformistas y por eso mismo tildadas de amargadas.



Nosotras que pensábamos que éramos especiales y que algún día haríamos algo diferente, algo que nadie antes había hecho. Nosotras que pensábamos que íbamos a lograr nuestros sueños. Y que íbamos a vivir diferente que el resto, no siguiendo las reglas impuestas por la sociedad que odiábamos, que pensábamos que íbamos a vivir a nuestra manera. Nosotras, esas mismas…



Esas mismas que terminaron haciendo lo mismo que el resto. Que terminaron viviendo la misma vida que los demás, esa vida que detestaban. Esas mismas que terminaron haciendo justamente lo exacto que dijeron que no iban a hacer. Las mismas que a veces piensan lo mismo que el resto de la gente. Las que cambiaron voluntariamente sus actitudes, sus creencias, sus costumbres, para encajar un poco en la sociedad, esa misma sociedad de la que antes se reían. Las que ya no leen los “Diálogos de Platón” sino “Vogue”.



Esas mismas que no pudieron cumplir ninguno de sus grandes sueños y que se conformaron igual que el resto. Esas mismas que ya no se creen diferentes, sino que asumieron que son igual que todas. Comunes y corrientes, sin ningún distintivo. Esas mismas que se dieron cuenta con el tiempo que no son especiales, ni siquiera diferentes, sino ordinarias. Esas mismas que pasan inadvertidas por la ciudad. Esas mismas que ya no piensan lo que pensaban antes porque ya no tienen tiempo para pensar esas cosas. Esas mismas que se casaron por la iglesia sin creer en dios y que abandonaron la carrera de arte porque el arte no da plata.



Esas, las que ahora ruegan por un trabajo “normal” y que ahora piensan más en la plata que en el disfrutar. Piensan más en el hacer que en el querer.

Esas que terminaron siendo lo que no querían ser.

Esas que querían ser diferentes.




4 comentarios:

awe dijo...

me encanto tu escrito,me hizo pensar en varias cosas.Eso si, aun me considero algo especial, por que no he seguido la vida tradicional como todo el mundo, aun tengo ganas de hacer cosas.
cuidate mucho y animo. Y se feliz.
chau

katinita dijo...

Hola,

Primera vez creo por acá. Me impresionó en gran parte tu post, porque me sentí súper identificada... es entre arrogante y patético reconocerlo siento, pero así fue. Quedé para adentro. Además creo que lo escribiste súper claro y bien.
Me gustó,
Saludos,
Katina

cArlosmXaX dijo...

uffff
a todos les pasa
inicias queriendo marcar la diferencia, cambiar el mundo, pero terminas en un trabajo rutinario, pagando cuentas y esperando jubilar...

salgadeitor dijo...

Blablabla, lo encuentro excelente tu ensayo... me pasó lo mismo... la unica diferencia es que nunca me sentí especial, jugué en el arte pero siempre fui del montón. me encanta tu blog disculpa por opinar de todo, sabes: una vez escuche a alguien decir que la única manera de de recuperar el tiempo perdido es aprovechar bien el que te queda...

 
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